Publicado en Desarrollo, La Guía Fácil, Mis Cosas, Psicología Individual, Psicología Social

¡Estimado amigo y/o seguidor… Nos vemos por otros lares y te espero!

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HOW TO DO WHAT YOU WANT TO DO

O ¿Cómo hacer lo que te propones…y no morir en el intento?

Pues bien, mi querido amigo y/o seguidor, no te he abandonado, o no demasiado creo; simplemente he cambiado de espacio, de hogar, y he estado decorando mi nuevo espacio que ahora es mucho más mi hogar y al que, desde luego, estás invitado para hacerme compañía y seguir disfrutando juntos de “nuestras cosas”:

https://antoniofuentescoach.es/

Efectivamente; me propuse tener una web rica y jugosa, muy personal pero con un menú para todos, sostenible y enriquecedora, innovadora y cercana…¡Pues ya la tengo!

En mi nuevo hogar encontrarás aquellos tips de “La Guía Fácil: 50 Tips para Mejorar tus Relaciones” que te gustan tanto (¡Ya vamos por el 40!), pero también puedes encontrar muchas otras cosas: Quién soy, a qué me dedico, cómo funciono, cuáles son mis valores y también pongo a tu disposición muchos recursos gratuitos y otros re-cursos de pago.

¡Te invito a visitarme y conocerme!

Aquí te dejo un vídeo que grabé para guiar a mis amigos a través de mi nueva web:

Publicado en Desarrollo, Guest Blogger, Relaciones

¿Empatizas o solo intentas endosar?

Carmen Prada Nos aporta una tremenda y muy operativa lección de habilidad comercial, que refleja su amplia experiencia en el tema. Ah! También aplica al ámbito personal, cuando queremos endosar (con asertividad, claro) nuestro “producto” (la “lógica” de la conducta propia o el cambio “necesario” en la conducta del otro) y lo hacemos sin empatizar y, por tanto, sin posibilidad de Diálogo Enriquecedor…¿No crees?

¿Puedes? ¡Ponte a Ello!
¿No Puedes? ¡Te Ayudo!

¡Saludos y Energía Positiva!

Las estrellas brillan por ti

IMG_20160909_195021.jpg Encontrada por las calles de Madrid

Artículo publicado por Carmen Prada

A menudo me encuentro profesionales que conocen bien y saben exponer las virtudes de su producto o servicio. Lo lógico sería llegar a alcanzar su objetivo, que no es otro que realizar la venta, pero me doy cuenta que muchas veces no es así.

Podríamos pensar que si tienen las herramientas más importantes para poder lograr su objetivo, ¿qué es lo que falla, pues no lo consiguen? Hagamos un ejercicio de reflexión al respecto.

Realmente no solo necesitamos conocer y dominar todo lo anterior, sino que debemos lograr lo que es más importante, según mi humilde opinión y experiencia, que es empatizar con el cliente.

Llegar a la venta es un proceso largo.

  • Debemos conocer en profundidad el producto o servicio, la propia empresa, las ventajas y también los posibles puntos débiles de lo que vendemos. Cómo no, conocer…

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Publicado en Desarrollo, Psicología Individual

¡Sacar polvo de lo mojado!

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No somos responsables de las emociones, pero sí de lo que hacemos con ellas”.

Jorge Bucay

La expresión que da título a este post es muy popular en la provincia de Córdoba (Andalucía, España) y se utiliza para señalar que alguien, a pesar de aparentes o reales circunstancias adversas, es capaz de reaccionar positivamente a los acontecimientos cotidianos y valorar lo agradable (“sacar el polvo”) de lo en principio desagradable (“de lo mojado”). También sugiere una conducta activa y operativa, “hacer algo”, ante las posibles adversidades. Si, así es, la sabiduría popular ya conocía y conoce el significado de la “resiliencia”, hoy tan de moda.

De eso quiero hoy, en este post, reflexionar contigo, de aprender a dominar los nervios, de cómo tratar siempre de no desperdiciar energía ni emociones en cosas de poca monta.

Para vivir en paz con tus nervios, lo primero que tienes que hacer es enterarte bien del modo como ellos acostumbran a jugarte malas pasadas. El Auto-Conocimiento es fundamental!

Con frecuencia me veo en la necesidad de decir a un paciente mío, dominado por la preocupación: “Tú no tienes ningún mal serio, tus síntomas se deben a tus nervios”. Y él me replica: “Pero ¿por qué me molestan así?”. A esto me refiero!

A menudo, los más aflictivos períodos nerviosos se presentan después de alguna experiencia molesta: una noche de desvelo, un día de mucho trabajo, hacer frente a una obligación laboral desagradable, una discusión por asuntos de dinero con un miembro de tu familia, etc. Fácilmente se comprende por qué los nervios de estas personas se encuentran tensos y listos para alborotarse.

Sin embargo, hay veces en que la tempestad estalla en un cielo claro y soleado.

Una paciente extremadamente nerviosa me cuenta que lleva una vida tranquila, tiene una buena salud física, está casada con un hombre cariñoso, disfruta de una cómoda situación económica, sus hijos son educados y buenos estudiantes y no tiene preocupación real de ninguna clase. ¿Por qué entonces suele tener días en que se siente intranquila, terriblemente agotada, deprimida o aprensiva?

Generalmente, en casos como ése he hallado una marcada nerviosidad en la familia del paciente. Supongamos que tú has heredado (genética o educacionalmente) de tu padre un genio irascible o, por el lado de tu madre, tendencia a preocuparte por todo. No puedes librarte completamente de esas inclinaciones, pero si puedes aprender a controlarlas para vivir mejor a pesar de ellas.

Alguien dijo una vez que los parientes nos fueron dados para mostrarnos cómo no debemos ser ni proceder, y los amigos para lo contrario.

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Aprende a conservar tu sistema nervioso tan equilibrado como sea posible, con la ayuda de una buena higiene mental. Por tal entiendo vivir cuerdamente con “sentido común”, proporcionándonos las debidas horas de descanso, teniendo hábitos de vida saludables, manteniendo relaciones personales adecuadas, realizando actividades recreativas enriquecedoras, organizando por prioridades nuestro ejercicio profesional y social, teniendo siempre una ilusión o un reto, etc.

Un ejemplo, para muchas personas las vacaciones suelen ser tan agitadas que en realidad no les proporcionan descanso ni les permiten acumular o recargar energía. ¿Te suena?

Buen número de personas nerviosas consumen su energía en actividades de importancia secundaria. Ponen mucha energía y mucha reflexión en cosas que otros hacen automáticamente. Es ésta la razón de que a algunos les rinda tan poco el trabajo y se cansen tanto con lo poco que hacen.

Doy a menudo con personas que desperdician energías en conflictos innecesarios, especialmente consigo mismas. Están llenas de resentimientos, animosidades, odios, celos, envidias. ¡Feliz quien puede pasar por la vida tranquilamente, ni irritable ni quisquilloso, ni impaciente ni propenso a la ira! Es sencillamente maravilloso cuánto aprovecha este método de vida, tolerante y educado, al sistema nervioso y admirable cuánta energía deja libre para el trabajo útil.

Si queremos conservar en calma los nervios, no debemos alimentar resentimientos, ni celos ni dejarnos tentar por la envidia. En todo tipo de relaciones, personales o profesionales, encuentra uno personas envidiosas que gastan más tiempo tratando de echar hacia atrás a los que van delante, que el que emplean en estudiar y trabajar para ayudarse a sí mismas. ¡Cuanta energía desperdician y cuanto daño causan a sus nervios! He visto arruinada la salud de un paciente por causa de emociones de esa clase.

Una de las más grandes maldiciones de la vida actual, y una de las más grandes causas de nerviosidad, es la de trabajar en constante tensión. Los que padecemos de tensión nerviosa, casi podríamos curarnos aprendiendo a “serrar y no más”. No nos ocupemos sino de la tarea que tenemos delante y llevémosla a cabo sosegadamente.

Bien haremos todos en aprender a vivir cada día como si estuviera confinado en una especie de compartimento, sin llorar por las equivocaciones del ayer ni estar haciéndoles constantemente la autopsia, y sin preocuparnos obsesivamente por el mañana. De este modo puede una persona trabajar con eficiencia. Cuanto necesita entonces es hacer pronto y tan bien como le sea posible la tarea que tenga entre manos. Conveniente es también disciplinarnos  en acometer sin vacilaciones toda faena difícil y terminarla. No hay que dejarla para mañana. Las personas nerviosas pierden el ánimo cuando posponen un trabajo que debe ser hecho.

Lo mismo puede decirse de la indecisión. Las personas nerviosas podrían ahorrarse mundos de energía, que ahora desperdician, con sólo que aprendieran a tomar determinaciones rápidas y atenerse a ellas.

Un estupendo sistema de economizar energía es lo que William Osler aconseja y que él llama “quemar tu propio humo”. Quiere decir que no debemos incurrir en el desdichado hábito de llevar a los demás nuestras contrariedades, aflicciones y molestias.

Otra indicación que hallamos en las enseñanzas de Osler es el cultivo de la ecuanimidad y la serenidad. Debemos aprender a no alterarnos demasiado por los alfilerazos, ni aún por los grandes golpes, de la vida. Hay que aprender a tomarlos sin dejar que alteren nuestras actividades regulares.

Como dijo un escritor tan acertada y sabiamente:

“¡Oh, Dios mío! Concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que puedo, y sabiduría para diferenciarlas”

 

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Publicado en Desarrollo

¿Auto-Conocimiento? Tú puedes!

 

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El autoconocimiento, primera aptitud de la Inteligencia Emocional, es fundamental y más en los tiempos en los que nos vemos inmersos. En estas letras quiero transmitir la importancia de conocernos, saber cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles. Conocer los objetivos que tenemos y las herramientas para conseguirlos. Este es el primer paso para lograr lo que nos propongamos.

El ser humano ha demostrado una gran capacidad para comprender todo tipo de realidades (las leyes del universo o los mecanismos celulares) e inventar sofisticados artilugios para mejorar las condiciones de vida. No obstante, no hemos sido tan eficaces a la hora de comprendernos a nosotros mismos.

Cuando aprendemos a conocernos, en verdad vivimos” (R. Schüller)

El autoconocimiento es conocer las partes que componen el Yo, cuáles son sus manifestaciones, necesidades y habilidades; los papeles que vives como individuo y a través de los cuales eres persona; conocer por qué y cómo actúas y sientes. Al conocer todos los componentes del “Yo Integral” (Físico, Psíquico y Social), que desde luego no funcionan por separado sino que se entrelazan para apoyarse uno en el otro, lograrás tener una personalidad fuerte y unificada; si uno de estos componentes funciona de manera deficiente, los otros se verán afectados y tu personalidad será débil y dividida.

La idea fundamental del autoconocimiento indica la capacidad de entender quiénes somos y por qué actuamos de una manera determinada. Ante estos interrogantes, no hay una respuesta sencilla. De hecho, el autoconocimiento es una especie de enigma, ya que no resulta fácil conocer por nosotros mismos cuáles son nuestras habilidades y carencias. A pesar de esta dificultad, hay filósofos y psicólogos que han reflexionado sobre el autoconocimiento.

El autoconocimiento según Sócrates y Freud

Sócrates vivió en Atenas en el siglo V a.c.. Su vida y sus reflexiones son conocidas a través de uno de sus discípulos, Platón. Sócrates expresó una idea muy concreta sobre el autoconocimiento: “conócete a ti mismo”. Se trata de una propuesta, un reto. Propuso que si queremos llevarnos bien con nosotros mismos tenemos la necesidad de hacer un análisis interior profundo. Dicho con otras palabras, hemos de realizar un ejercicio de autoanálisis para no engañarnos sobre nuestra propia persona, nuestros deseos y aspiraciones.

Freud es un pensador del siglo XX y el padre del psicoanálisis. En relación con el autoconocimiento, hizo una profunda reflexión. Su tesis principal afirma que no podemos acceder a la verdad sobre nosotros de una manera puramente racional, porque la mente humana tiene un elemento no racional, el inconsciente. Por lo tanto, Freud propuso una serie de técnicas (la hipnosis o la interpretación de los sueños) para llegar a comprender los mecanismos inconscientes que actúan en nuestra mente.

Las reflexiones de Sócrates y Freud nos recuerdan que el cerebro humano continúa siendo un misterio. Es indudable que se conocen muchos aspectos de este órgano, pero todavía seguimos haciéndonos preguntas porque buscamos y necesitamos el autoconocimiento.

Conocer a bien a los otros es inteligente, conocerse bien a sí mismo, es sabiduría”. (Einstein)

El Yo Integral o Bio-Psico-Social

Este esquema no pretende ser científico, ha sido realizado con el deseo de conocer y analizar más fácilmente los componentes del Yo. Esto es, empezaremos a conocer los propios componentes, sus manifestaciones y reacciones, necesidades y habilidades para desarrollarlas y manejarlas.

El Ser biopsicosocial  es el Yo Integral, o sea la reunión de todos sus componentes, lo que eres y tienes para expresarte, que cargados de energía salen o se manifiestan en tus actuaciones.

Un ejemplo sencillo:

Una úlcera se manifiesta físicamente, debiéndose a un mal manejo de las emociones negativas, que a su vez provocan tensión o estrés. Esta tensión lleva a la úlcera; los dolores por ésta causan ansiedad, depresión, irritabilidad y afectan al yo social. Así, las relaciones interpersonales, familiares y de trabajo se deterioran. Todo este proceso se convierte en una barrera para que el yo espiritual manifieste su energía en optimismo, confianza, alegría, fortaleza, paz interna y sabiduría. ¿Te suena?

El Yo Físico, que es el componente que más claramente se ve, es el organismo; necesita atención y cuidados para desarrollar sus capacidades y convertirlas en habilidades. Por ejemplo; si no se ejercita no tiene flexibilidad, si no come no tiene actividad, el contacto con la realidad se obtiene con los 5 sentidos, etc.

El Yo Psíquico, que es el componente interno, se divide en tres para entenderlo mejor: lo emotivo, la mente y el espíritu.

La parte emotiva es la que lleva a la persona a conocerse; es a través de estados de ánimo, sentimientos y emociones, como se da cuenta que existe y como decía un maestro mío: “No es lo mismo tener el sentimiento en las manos, que estar en manos del sentimiento”.

La mente tiene todos los talentos, es necesario desarrollarlos y, más aún, estar conscientes de ellos para poder manejarlos positivamente: Analizar, sintetizar, crear, conceptualizar, memorizar, olvidar, fantasear, imaginar, razonar, etc.

El espíritu es el elemento que busca el significado de nuestra Vida, es el “yo profundo”, el núcleo de identidad, la parte más interna. Se manifiesta a través de lo que se quiere lograr y cómo quiere lograrse. Hablamos de Valores: Comprensión, alegría, bondad, fidelidad, justicia, confianza, compasión, etc.

El Yo Social se manifiesta a través de los papeles que vive cada persona (hermano, pareja, amigo, padre, madre, vecino, alumno, maestro, empleado, jefe, etc.) y es como puede expresarse. Al relacionarse la persona trasciende manifestando sus capacidades: Aprender, compartir, amar, ayudar, respetar, informar, trabajar, etc.

El organismo se mantiene ejercitando sus capacidades para satisfacer necesidades y valores” (Dr. Branden)

Ejemplo: Si sientes odio, lo reconoces y éste te hace sentir mal; utilizas la mente con sus talentos para dejar salir el espíritu que transforma ese odio en compasión por medio de tus capacidades, y ese odio transformado te hará sentir bien y relacionarte adecuadamente. ¿Me explico?

Para terminar, cada uno de los tres componentes del Yo Integral o Biopsicosocial tiene varios elementos a trabajar: Energía, manifestaciones, necesidades y capacidades; con objeto de identificar y/o desarrollar habilidades, que es de lo que se trata finalmente.

Por ejemplo: La parte mente del Yo Psíquico tiene energía cerebral (hemisferio derecho o izquierdo, sistema límbico o cortical), se puede manifestar a través de la percepción o la voluntad, busca cubrir necesidades de estimulo o autocontrol, y puede desarrollar capacidades de conceptualizar o imaginar.

¿Qué herramientas pueden ayudarnos a conocernos un poco más a nosotros mismos?

Tener un diario de emociones. Escuchar nuestras emociones puede darnos muchos detalles sobre nosotros mismos, otras personas o distintas situaciones, se trata de una técnica para facilitar el autoconocimiento. Ser conscientes de nuestro estado emocional, conocer cuáles son las emociones que más se repiten, analizarlas, etc. puede facilitar nuestro autoconocimiento en la vida diaria y también en la laboral.

La línea de la vida. Este ejercicio nos permite crear una línea horizontal que representa a nuestra vida. En esa línea marcamos un punto medio que es el ahora. A partir de este momento comenzaremos a incluir los distintos hitos en nuestra existencia que hayamos vivido en el pasado, de esta forma veremos por escrito todo lo que consideramos relevante en nuestra vida. La segunda parte consiste en cumplimentar parte de nuestro futuro, reflejando nuestros objetivos más inmediatos y más alejados en el tiempo. Una vez finalizada esta línea de vida hemos de reflexionar sobre lo que hemos vivido y sobre cómo nos planteamos alcanzar los objetivos marcados en nuestro futuro.

Quién soy. Este ejercicio nos permite ver por una parte quienes somos en este momento y quienes queremos llegar a ser. Lo más importante es decidir cómo vamos a conseguir llegar a ser las personas que deseamos, cuál es nuestra estrategia al respecto. Realizaremos este ejercicio, por tanto, incluyendo en una hoja quienes somos, en otra quienes queremos llegar a ser, y cómo vamos a hacerlo. Podemos complementar este ejercicio con un feedback por parte de los demás para conocer cómo nos ven otras personas.

Tests online. Puedes utilizar distintos test que tienes a tu disposición de forma online y que te permiten saber más sobre tu personalidad, talento, inteligencia, etc. De esta forma, al conocerte mejor, podrás saber, por ejemplo, cómo venderte en una entrevista de trabajo, resaltando tus puntos fuertes o fortalezas.

Crear tu DAFO personal. Al igual que si analizásemos nuestra posible empresa o idea empresarial, en este análisis vas a poder detectar tus debilidades/amenazas y fortalezas/oportunidades. Para ello has de tener en cuenta que estás valorando tus características tanto internas como externas o de la situación. En el apartado interno, para el que utilizarás una hoja, deberás indicar tus debilidades y fortalezas, lo que consideras que te diferencia y los puntos débiles que tienes. A nivel externo analizaremos las amenazas y oportunidades que pueden perjudicarte o ayudarte en el cumplimiento de tus objetivos.

Todas estas herramientas pueden ayudarte en la difícil andadura de conocerte a ti mismo. Si lo consigues sabrás cómo sacar partido a tus fortalezas y como minimizar tus debilidades. ¿Te atreves?

Con la buena educación es el hombre una criatura mansa y divina, pero sin ella es el más feroz de los animales. La educación y la enseñanza mejoran a los buenos y hacen buenos a los malos” (Platón)

 

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¿Estás movilizado o sólo tienes ganas?

Artículo publicado por Antonio Fuentes

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¡Estimado amigo!

¿Como son las modas, verdad? Alguien las propone o impone y los demás, para estar a la moda, las seguimos o asumimos y hasta las incorporamos a nuestras rutinas diarias. Moda en el vestir, modas tecnológicas, modas en lugares a visitar, modas en programas de televisión, modas en el lenguaje y hasta modas políticas!

Es así, que le vamos a hacer, ya nos hemos acostumbrado a ello. Pero, ¿sabes la moda que mas me exaspera y desespera? La moda conceptual y/o de los Valores, esa moda que condiciona el trabajo de Desarrollo, personal y/o profesional, que hacemos o debemos hacer con nosotros mismos y, lo que es casi peor, condiciona nuestras relaciones sociales en todos los sentidos: amigos, los “Me Gusta”, libros, eventos, conversación, foros, etc etc.

El Coaching, está pasando de moda; ahora, la moda es el mindfulness. La Meditación, está pasando de moda; ahora, la moda es el Movimiento Consciente. La Empleabilidad, está pasando de moda; ahora, hay que reinventarse. Hasta la manida Zona de Confort es ya un “fondo de armario” y la homosexualidad ya no es “moderna”…ahora, lo que se lleva es ser “poliamor”. Es lo que tienen las modas!

¡Vale, perdona! Ya voy al tema: Se conoce que como la “crisis económica” ya no está de moda (ya no hay parados ni familias con dificultades para cubrir sus necesidades básicas, estamos todos empoderados y/o con un emprendimiento, las terrazas de los bares están llenas y las plazas de hotel hasta disputadas), se ha pasado de moda un Valor que hasta hace unos meses estaba en todos los escaparates: Resiliencia!

¿No recuerdas? Si, por favor, la Resiliencia era la “madre de las soluciones”; bueno, también estaba la “actitud positiva”, pero esa es otra historia que contaremos otro día.

La Resiliencia es la capacidad que tiene una persona o un grupo de personas (familiar, social, laboral, etc) de recuperarse frente a la adversidad para seguir proyectando el futuro. En ocasiones, las circunstancias difíciles o los traumas permiten desarrollar recursos que se encontraban latentes y que el individuo desconocía hasta el momento.

La psicología positiva considera a los problemas como desafíos, que son enfrentados y superados por las personas gracias a la resiliencia. Existen distintas circunstancias que favorecerán o no el desarrollo de la resiliencia en cada persona; como la educación, las relaciones familiares y el contexto social.

Vamos; que si estás jodido por las circunstancias, ponte las pilas, pide ayuda a tu entorno y “tira palante” contigo mismo y con tus circunstancias. El “búscate la vida” de toda la vida! Lo que hemos hecho todos sin saber que éramos resilientes o no, pero teniendo muy claro que no nos íbamos a quedar clavados en la nieve o el barro.

De ahí, la pregunta que te planteo en el título. Si estás movilizado, te pones en acción, te mueves por lo que te motiva y actúas. Si, sólo, tienes ganas de xxx, pues te informas y reflexionas o te dejas llevar por las circunstancias o te cabreas porque las circunstancias no te favorecen. Si te moviliza tener pareja o trabajo o un viaje, actúas! Si tienes ganas de tener pareja o trabajo o hacer un viaje, lo manifiestas o lo piensas o te quejas!

Si me moviliza compartir unas vacaciones en Noja (Santander) con mi pareja, busco opciones y hago una reserva, la que pueda hacer según mi situación económica. Si tengo ganas de ir a Noja (Santander) con mi pareja, lo comento con ella tomando el aperitivo y miro páginas de internet y me lamento por no poder ir…

Acabo! Tú, para cualquiera de tus proyectos, personales o profesionales, ¿estás movilizado o tienes ganas? ¿Te vas a poner las pilas o vas a seguir dando carrete al tema? Pues eso!

Saludos y Energía Positiva!

P.D.: Si te ha gustado, comparte! Seguro que sabes con quién….