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Cómo responder a las críticas de los demás

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A las personas no nos gusta que nos critiquen. Preferimos que nos digan todo lo que hacemos bien, lo guapos y lo buenos que somos en esto, el talento que tenemos para aquello o lo bien que nos queda ese vestido o este pantalón… ¿a que sí?

Y, en cierto modo, es normal.

Pero hay quien gestiona especialmente mal las críticas de los demás. Quien se siente fatal cuando le critican, quien se puede tirar un día entero dándole vueltas a algo que le han dicho y quien se toma a mal cualquier comentario que le hagan.

Y todo porque dependemos demasiado de la aprobación de los demás.

En realidad suele ser algo habitual cuando nuestro autoconcepto y nuestra autoestima no están bien asentados. Es decir, cuando no me creo lo que valgo o lo que hago bien, tiendo a tragarme más fácilmente las críticas de los demás y a pensar que si alguien me critica es que hay algo malo en mí.

Y mucho peor si soy alguien que ha recibido muchas críticas y poco reconocimiento… Entonces, ya te digo yo, que lo más probable es que le tenga pavor a lo que puedan decir los demás de mí.

Tres claves para sentirte bien cuando te critican

Por eso creo que lo primero para poder llegar a sentirte bien cuando alguien te critica es entender que es algo inevitable. Vamos, que es imposible gustarle a todo el mundo y que da igual como seas porque siempre habrá alguien dispuesto a criticarte.

Y, si no, piénsalo. Fíjate en las críticas que sueles escuchar en tu entorno. A uno le critican por ser demasiado espabilado y a otro porque “de bueno que es, es tonto”; a uno por maleducado y a otro por buenazo; a uno por  mojarse poco y a otro por mojarse demasiado…

A mí misma unos me han criticado por ser demasiado sumisa, a la vez que en otro entorno me tachaban de rebelde. Para que veas :-).

Vamos, que nunca llueve a gusto de todos, que el que quiera criticarte siempre encontrará un motivo para ello y que es imposible que todo el mundo te trate bien todo el tiempo.

Además, otra clave, es que no todo el mundo sabe hacer críticas, incluso aunque lo hagan con buena intención. Y pocas veces nos damos cuenta de eso. Tendemos más bien a poner el grito en el cielo por lo que nos han dicho, sin pararnos a pensar que igual esa persona no sabe decirlo de otra manera. Y es que, por si no te habías dado cuenta, a criticar también se aprende ;-).

Y, como tercera clave, que sepas que, digan lo que digan los demás de ti, tú siempre eliges tu respuesta. Lo que digas o hagas no depende de nadie más que de ti. No vale decir “me sacó de mis casillas” o “reaccioné fatal porque fíjate lo que me dijo…”. No, pase lo que pase y hagan lo que hagan, tú sigues siendo libre para responder como quieras hacerlo.

Once pasos para responder a una crítica

Y ahora vamos con los once pasos para responder a una crítica:

1. Escucha. Esto suele ser lo primero en lo que fallamos. En cuanto alguien empieza a hacernos una crítica desconectamos y nos ponemos a pensar en lo horrible que es eso que nos está diciendo y en cómo le vamos a responder. Y no, eso no es escuchar.

Escuchar es prestar atención a lo que esa persona te está diciendo palabra por palabra, dejarle que hable sin cortarle hasta que termine y preguntarle en el caso de que haya algo que no has entendido.

2. Diferencia cuando es un ataque de cuando no lo es. Y eso a veces puede no ser fácil, por lo que te decía de que pocas personas saben hacer una crítica sin atacar (cómo se hace ya te lo conté en este post).

Pero normalmente sí que hay algo, aunque sólo sea nuestra intuición, que nos dice si esa persona busca herirnos o si es uno de esos criticones que le saca punta a todo. Si es así, puede que lo mejor sea ignorar lo que te ha dicho, no decir nada –ni con palabras ni con gestos- y no entrar al trapo ni justificarte. Y para esto hace falta practicar mucho y tirar de paciencia y de calma, lo sé. Pero se puede hacer.

3. Date cuenta de quién te está haciendo la crítica. Hay personas con las que cualquier cosa nos sienta mal y otras de las que lo aceptamos todo. Y a veces conviene pensar en qué medida estamos respondiendo a lo que nos están diciendo o a quién nos los está diciendo…

Incluso puede ser alguien que te quiere mucho y que te lo dice con toda la buena intención del mundo, pero le has pillado en un mal día y no ha sabido decirlo. Es algo que nos puede pasar a todos…

4. Aprende a separar lo que te dicen de cómo te lo dicen. Recuerda que el hecho de que alguien no sepa hacer una crítica no significa que tenga mala intención. Que también puede ser eso, que no sepa.

Por ejemplo, si alguien te dice “nunca haces esto bien, eres un desastre”, a su crítica le sobra el “nunca” (una buena crítica no llevaría una generalización como esa) y el “eres un desastre” (una buena crítica no descalifica a la persona, sino que habla solamente de una conducta concreta).

Pues bien, si eso te lo dice alguien que sabes que no tiene mala intención, quédate sólo con la conducta a la que se está refiriendo y olvídate de lo demás.

5. Acepta y respeta que esa persona pueda pensar diferente. Puedes estar de acuerdo o no, pero tiene derecho a hacerte una crítica. Igual que tú.

6. No te lo tomes como algo personal. Cuando alguien dice algo fuera de tono o que no viene a cuento, eso dice más de él que de la persona a la que ha criticado.

Así que si te sientes ofendido por una crítica piensa algo como “esto no tiene nada que ver conmigo, es suyo. Y dice mucho más de él que de mí”.

Si te sientes segura de ti misma, lo que digan los demás se quedará con ellos y no te golpeará a ti.

7. Mantén la calma. Si tú pierdes los nervios le estás dando al otro los argumentos para que él también lo haga. Y después no podrás pedirle que no te grite. Además de que gritando no se entiende la gente…

8. Nunca ataques ni critiques al otro. Es normal que te puedas sentir herida, pero eso no se cura atacando a la otra persona. Te sentirás mucho mejor si eres capaz de hablar de ello tranquilamente, sin enfadarte y sin ponerte a la defensiva. Sin “ya, pero es que tú más” o “mira quién fue a hablar”.

9. Es sólo su opinión. Recuerda que el hecho de que alguien diga algo no quiere decir que sea cierto, es simplemente su opinión. Si te lo tomas como una verdad absoluta, te llenarás de rabia o intentarás convencerle de que se equivoca. Si te das cuenta de que es tan sólo una opinión no le darás mayor importancia.

Piensa que si alguien te dijera que andas por ahí robando bancos seguramente ni te inmutarías, porque sabes que no es cierto. En cambio, a menudo le damos poder a afirmaciones que tampoco son ciertas, pero que nosotros elegimos creernos. ¿Por qué? Porque no nos damos el valor suficiente para saber que no somos eso, así de simple.

Así que no, lo que digan los demás no debería afectar a la seguridad y la confianza que tú tengas en ti. Tú eres tú, como eres, y no dejas de ser así te digan lo que te digan.

10. Reflexiona sobre lo que te han dicho. Y no es contradictorio con el punto anterior. Porque cuando te valoras y crees en ti eres capaz de pararte a reflexionar sobre lo que alguien te ha dicho y hacer autocrítica.

¿Y si esa persona te estuviera mostrando una posible área de mejora? ¿Y si pudieras aprender algo de ti misma con eso que te están diciendo? ¿Y si hubiera un poco de verdad en esa crítica? Si no lo tienes claro puedes preguntarle a alguien de confianza qué opina sobre lo que te han dicho.

Y después, una vez que hayas pensado en ello, elige si hay algo que quieras cambiar en ti o si prefieres pasar página y olvidarte de esa crítica. En ambos casos, eliges tú.

11. Por último, da una respuesta corta, clara y sincera.

Por ejemplo, si no compartes lo que te dicen, “acepto que me digas esto, pero no estoy de acuerdo”.

O si te lo ha dicho gritando puedes decirle “te escucharé, pero te pido por favor que no me grites”.

O si te pilla desprevenida y no sabes qué responder, puedes decir “voy a pensar en ello y te daré una respuesta”.

O si lo piensas y estás de acuerdo, di algo como “te agradezco que me lo hayas dicho, voy a hacer lo posible por cambiarlo”.

Sea como sea, no busques la respuesta perfecta, porque es difícil que la encuentres en un momento como ese. Simplemente responde de alguna forma. Sin enrollarte y sin ponerte a la defensiva.

Y, sobre todo, no le des demasiada importancia a que alguien te critique. Recuerda que podemos aceptar las críticas igual que aceptamos los halagos… Y que querer agradar a todo el mundo es darles a los demás todo el poder sobre ti.

¿Qué me dices? ¿Cómo sueles responder tú cuando alguien te hace una crítica? Me encantará que lo compartas conmigo en los comentarios aquí debajo.

Publicación original de Vanessa Carreño en su blog Coaching To Be

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Autor:

Lcdo. en Psicología (especialidades Clínica y Social), Master en Gestión de Recursos Humanos, Diplomado en Técnica Psicoanalítica, alumno de la Academia de Coaching Estratégico de Tino Fernández. Apasionado por mi trabajo: Ayudar a las personas!

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